martes, 28 de diciembre de 2010

La Navidad trae admiración, alegría, sobriedad y esperanza - Mons. Héctor Aguer

La Navidad trae admiración, alegría, sobriedad y esperanza
Mons. Héctor Aguer


La Plata (Buenos Aires), 27 Dic. 10 (AICA).- “¿Qué sentimientos, qué actitudes, corresponde exhibir ante el gran misterio que hoy celebramos, la Navidad del Señor?. En primer lugar se me ocurre que corresponde un sentimiento de admiración”, dijo el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en su mensaje televisivo del fin de semana, al recordar que Jesús “ha sido niño, ha sido adolescente y ha llegado a la adultez, a la plena edad de la madurez humana, capaz de entregarse libremente por nosotros y ofrecernos, atravesando la muerte, desde la gloria de la resurrección, un futuro definitivo para la humanidad”. Por eso, reiteró, “lo primero es admiración, porque Dios podía haber hecho las cosas de otro modo”.

En segundo lugar, el indicó que “la Navidad es causa de alegría porque hemos sido privilegiados de este modo. Al hacerse hombre, el Hijo de Dios manifiesta el amor del creador por su criatura y exalta su dignidad. Ante todo se justifica la alegría”.

“Pero -aclaró- también si miramos la escena de la Navidad, el Pesebre de Belén, vemos allí una lección de sobriedad: Cristo elige nacer en la pobreza, en un lugar prestado, en un contexto que es inequívoco al respecto”. Y “si Dios se ha humillado así, ¿por qué vamos a exaltarnos indebidamente, olvidando nuestra nativa pequeñez y nuestra condición de pecadores?”. En ese sentido subrayó: “Mirando el pesebre, las cosas humanas aparecen en su verdadera dimensión. Tendríamos que cambiar el enfoque y el juicio que hacemos sobre tantas cosas y muchas de nuestras valoraciones de personas y acontecimientos”.

“Y, por último, la Navidad suscita en nosotros un sentimiento de esperanza. Si bien esta Navidad, y cada Navidad, nos muestra un mundo de luces y sombras, pruebas que llegan hasta el límite de lo soportable, los cristianos después de la Encarnación de Dios tenemos que vivir en la esperanza. Si Dios se ha ocupado de esa manera de nosotros, ¡cómo no va a escuchar nuestras plegarias, cómo no nos va a asistir en nuestros problemas, como no nos va a ayudar para que podamos abrirnos el camino!”, expresó.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...